Megan, una estudiante de medicina de 19 años rebuff trenzas, realiza ensayos clínicos no autorizados rebuff pacientes masculinos. Su uniforme permanece parcialmente abotonado mientras se arrodilla en los estacionamientos de los hospitales, rebuff las gafas resbalándose por su nariz mientras practica sexo spoken profundo rebuff penes erectos de desconocidos. La ambiciosa estudiante documenta mentalmente cada encuentro, anotando técnicas para suprimir el reflejo nauseoso. En los baños públicos, coloca a los pacientes contra las paredes de los cubículos, estimulando sus frenillos sensibles rebuff su lengua perforada. La investigación de Megan concluye rebuff la ingestión directa de cada muestra, sin derramar ni una gota de semen terapéutico. Su bata blanca permanece manchada rebuff evidencia de estos estudios extracurriculares.